crisis y navidad


 

Ni positiva ni negativamente. La crisis no influirá en la Navidad, así lo reflejan varios medios de comunicación.

Creíamos que con la crisis económica que estamos atravesando, los bolsillos de los ciudadanos estarían  muy resentidos, pero  el consumismo adicto, de las compras exageradas e innecesarias, de las cenas y comidas de empresa, de la adquisición de marisco y del gasto desmesurado, no ha cesado

Las luces extraordinarias están instaladas en todas las calles más comerciales de las ciudades del país,  aunque hay quienes piensan que quieran dar un ambiente de normalidad, intentando disfrazar la verdadera realidad social por la que estamos pasando, e incluso también  suceda lo mismo a nivel familiar

Aun así este año tal vez los reyes Magos se tengan que apretar un poco el cinturón, pero visto lo visto, creo que la crisis no va con nosotros. Los supermercados, las tiendas de juguetes, las grandes superficies, todo esta a rebosar de personas que de forma convulsiva y a veces frenética, realiza compras y no digamos ya  de concurrencia a bares, cafeterías, salas de fiesta y discotecas,(a las ludotecas no le afecta ninguna crisis) e incluso la compra de lotería ha aumentado, y nadie se para a pensar ni un solo segundo que estamos empezando el periodo de recesión mas gordo desde el 75.

Los españoles aceleran los preparativos para celebrar la fiesta de la Navidad con el mismo entusiasmo de siempre, y la mayoría sin hacer el mínimo recorte para afrontar los gastos de la cena navideña por la escalada de los precios de los productos para esta comida tradicional.

El esplendor de las luces y arbolitos navideños se ve como en años pasados en los edificios públicos, privados y en los domicilios, y eso a pesar del alto coste del servicio de energía eléctrica, que  en los próximos meses subirá.

Pese a todo, los españoles no pierden el ánimo y se aprestan a celebrar estas fiestas olvidando durante estos días que tienen encima el impacto de una inflación imparable, de una recesión en ciernes y de un paro desbordado.

Además, la alegría propia de esta emotiva celebración se verá motivada por la nostalgia del regreso de muchas familias que por motivos laborales  están separadas

 Hay crisis económica en España? Por lo que parece de momento todavía no ha llegado  o no nos esta afectando y sin embargo vamos camino de los tres millones de parados y cinco empresas diarias con regulación de empleo.

En cuanto a la navidad  el día predilecto para las familias es el día de Nochebuena (en familia y con cordero), frente a nochevieja y entre Papa Noel (con amigos y con pavo) y Reyes, ganan los reyes por goleada a pesar de que representa una incoherencia que el disfrute para los niños, pues ellos son en parte los que nos hacen celebrar la navidad con mayor énfasis, sean los que no pueden disfrutar de sus juguetes hasta que finalice la misma y justo cuando se reanuda el curso escolar.   

De todas formas  para la gente tradicional, lo mejor de la navidad es que la familia se reúne, seguida de la ilusión de los niños (un 79% según encuestas) frente a un 3,2% que les deprime, un 7,9% que son pasotas y un 7,2% que solo la disfrutan por la movida de las fiestas que tantas conductas desarraigadas fomenta

Así que a parte de otras consideraciones que nos quieren vender, en España la navidad sigue siendo la fiesta de la familia. Y es que con tanto distanciamiento necesitamos sentir aunque sea por un periodo breve de tiempo, la seguridad del hogar y un lugar acogedor donde refugiarnos en esas fechas.

Y lo mas importante y por lo que merece la pena celebrar a la navidad es por mantener la alegría e ilusión de los niños.

Tal vez a algunos les parezca cursi o aburrido, sin embargo, dentro de mis numerosos recuerdos, destacan como los más hermosos las navidades de mi infancia. Durante los años que pasé en la casa de  mis padres, las navidades fueron maravillosas: la preparación del nacimiento, el escoger los muñecos, el "portarnos bien" para obtener el favor de los Reyes Magos, las golosinas, el turrón y el abrigarnos por el frió junto a la cocina de leña. Y aunque eran tiempos de penurias, incluso de pobreza por las que tantas familias  atravesaron en aquellas épocas( pocos años después de aquella desgraciada Guerra Civil), sin embargo, nosotros tuvimos una infancia feliz y unas navidades maravillosas, porque nunca nos faltó lo principal: el amor de la familia, y la cordialidad de las gentes del pueblo. Ninguno de los regalos materiales de aquella época ha sobrevivido, pero llevo en mi mente y corazón la felicidad de aquellos momentos  aunque hoy ya no son tan intensos los preparativos navideños.

Esperemos que esta crisis económica, lejos de entristecernos, nos deje al igual que todos los años  un buen recuerdo y no tengamos que lamentar nuestra alegría  al despilfarrar sin reflexionar. De momento parece que nuestras economías familiares no están tocadas

De todas formas estos días hay que celebrarlos con la familia y amigos y si el ágape es más sencillo y no hay marisco, no pasa nada. Gracias a Dios tenemos para comer y hay que pensar que otras personas (parados) o indigentes que estarán  viviendo en la calle o debajo de un puente