PAGINA   PROTESTA

   

contra  la globalizacion

       La globalizacion debiera configurarse con tres premisas fundamentales  :

Garantizar  los derechos humanos

Garantizar el progreso social

Garantizar  el bien común      

Pero  todo lo contrario, la globalización, significa la implantación del poder económico, social y político, para utilizarlo la mayoría de las veces de forma absolutista, con detrimento de las clases mas desfavorecidas, poder que  generara inmensas bolsas de riqueza en manos de unos pocos, frente a inmensas bolsas de pobreza  soportada  por una gran  mayoría, imperando las políticas neoliberales o capitalismo salvaje, donde solo se tendrá en cuenta a los recursos humanos en base a su rendimiento, a los beneficios que genera, prescindiendo de consideraciones  morales y, sociales, inherentes al desarrollo y progreso humano, en cuanto a sus necesidades básicas, su protección social y, su garantía de futuro.

Hasta en tanto no se definan políticas  globales que atiendan  los principios  y derechos fundamentales de las personas, un orden económico justo, unas prestaciones sociales para los mas desfavorecidos, y una justicia que garantice los derechos y libertades, mantendré la pagina de protesta

 

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Profundizar en la globalización

La globalización es un proceso complejo y multifacético, a la hora de explicarlo se presenta un gran abanico de respuestas en función del enfoque que se decida tomar.

Para resumirlo empezaremos viendo cómo se entiende la globalización desde la postura ideológica y la acción política dominante, el neoliberalismo. Para abrir luego la discusión hacia la multitud de posiciones que surgen al respecto y que no son incorporadas dentro del pensamiento único.

Neoliberalismo y mercado mundial

Las relaciones internacionales y el orden económico imperante en la actualidad se ha visto respaldado por una serie de posturas ideológicas que se vienen a llamar comúnmente como neoliberalismo.

Brevemente podríamos definir el neoliberalismo como una visión unilineal del progreso, representado por el crecimiento económico tomado en sentido tradicional. El crecimiento económico es la respuesta a las necesidades humanas y la manera de conseguirse se apoya en la acción individualista de las personas, en un marco de libre mercado en el que las relaciones económicas son de carácter privado y deben estar libres de intervención estatal. La acción del estado debe reducirse al logro de una estabilidad social que proteja la propiedad privada y el proceso de acumulación capitalista, además de crear un marco económico estable para el libre desenvolvimiento de los agentes privados en los mercados.

Esta postura ideológica se representa en la realidad a través de las siguientes recetas económicas.

El neoliberalismo encuentra su razón de ser y su culminación en la internacionalización de las economías. Para ello reclama el librecambio de mercancías y servicios y la libre movilidad de capitales.

Un dogma fundamental es la relación directa entre crecimiento económico y comercio internacional, apoyada en las ventajas comparativas y la eficiencia de los mercados libres de intervenciones. Todo debe ir siempre acompañado de un férreo control financiero y monetario de los agregados macroeconómicos, para eliminar riesgos a las inversiones realizadas.

El respaldo a estas doctrinas es múltiple: por un lado los países occidentales han ido adoptando y fomentando estas políticas progresivamente (aunque surjan puntualmente ciertas contradicciones: política agraria común, acuerdos multifibra...), por otro lado las empresas multinacionales presionan fuertemente en esta dirección buscando su propio beneficio. Por último, los organismos económicos internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización Mundial de Comercio...) imponen sus planes de ajuste estructural a los países pobres ante cualquier petición de ayuda económica.

Las alusiones a la creciente apertura de los mercados internacionales y a la fuerte competitividad mundial son características dentro de esta hegemónica línea de pensamiento.

Diferentes posturas y críticas frente a la globalización

 

Competitividad

Dentro de la ortodoxia económica surgen las primeras críticas a esta visión de la realidad. Krugman critica duramente las falsedades argumentadas por los defensores del neoliberalismo( representados por la visión de Washington, predominante en las instituciones financieras internacionales y que se ha extendido a todos los ámbitos de poder político y económico). Si bien defiende las ventajas del comercio y la ventaja comparativa, niega la existencia de una importante competencia internacional, y postula que el factor fundamental que determina la situación económica de los países sigue siendo la productividad nacional.

 

Comercio internacional

Se transmite la idea de que la gran expansión del comercio mundial nos ha sumido en una fuerte competencia a nivel internacional, pero los datos no reflejan esta situación: el comercio internacional ronda en muchos casos un peso porcentual similar al período anterior a las guerras mundiales. Además, la composición del mismo es mayoritariamente intraindustrial y cada vez más intrafirma. Si consideramos que la gran mayoría de intercambios comerciales tiene lugar entre países occidentales no viene al caso replicar al dumping social y la presión de los bajos salarios en el tercer mundo para explicar las políticas económica actuales.

Empresas multinacionales

La mayor parte del comercio está controlado por las empresas multinacionales, y son ellas las beneficiarias de todas las políticas planteadas por la manida competencia internacional.

¿De qué competencia internacional o libre mercado podemos hablar considerando la fuerte oligopolización del comercio por grandes transnacionales? ¿Se puede aludir a la ventaja comparativa cuando la producción y los precios de las materias primas vienen marcados por un reducido grupo de empresas de origen occidental?

Instituciones financieras internacionales

Los planes de ajuste estructural han sido aplicados a nivel casi global gracias a la presión del FMI (organismo en el que participan 178 países; ostentando EEUU, Alemania, Japón, Francia y Gran Bretaña el 40% de los derechos de voto). Es lógico que las políticas hospiciadas por estos organismos se hayan seguido aplicando a pesar de lo dramáticas de sus consecuencias.

Movimientos especuladores de capital

El neoliberalismo fomenta la libre movilidad de capitales, generadora de algunos efectos perversos.

Los países pobres, obligados a aceptar este modelo económico, sufren por un lado una gran inestabilidad financiera y están atados a ejecutar las políticas económicas dictadas por los inversores; y por otro lado abren la puerta a una mínima inversión productiva, que se materializa en una apropiación de los recursos materiales del país por empresas multinacionales. En los países ricos la movilidad de capitales sirve de espada de Damocles sobre los países reticentes al nuevo orden económico mundial.

Una vez asumida la libre movilidad de capitales la soberanía nacional queda muy debilitada.

Lucha de poder entre gran capital y trabajadores

Desde los años 70, a pesar del crecimiento económico los asalariados han visto retroceder sus rentas frente a un incremento de las tasas de beneficio empresarial. La respuesta teórica hegemónica alude a la competencia internacional y da como solución una menor intervención estatal (privatizaciones y disminución de los servicios sociales) e incentivar las inversiones (disminución impositiva de las ganancias del capital).

El pacto fordista-keynesiano de los años 50 y 60 desaparece del plano económico. La nueva solución para crecer duraderamente es libremercado y moneda fuerte (en los años 20 se proclamaba esta misma solución).

Debilitamiento del estado nación y la economía del bienestar

La globalización propiciada por la ideología neoliberal y su visión economicista de la realidad ha fomentado una sociedad del riesgo, desarticulando los mecanismos compensadores y solidarios del estado. La globalización es un proyecto político que se presenta de forma apolítica y supedita todo a un mercado libre y globalizado.

El estado nación pierde su fuerza y con él se vienen abajo los contrapesos políticos que defendían la situación de los asalariados frente al poder de la minoría social que controla el capital.

Frente a esta situación surgen varias reacciones. Una intenta recomponer un estado fuerte que defienda los valores conservadores y el control social tradicional. Otros defienden la aplicación de los mecanismos democráticos a nivel internacional, para generar ciertos contrapesos sociales al nuevo mundo al que se enfrentan los pueblos. Ciertas posturas sindicales aluden al reforzamiento del estado y las empresas públicas demandando protección para los asalariados mediante barreras proteccionistas o ahondando en la regulación de la economía. Por último, aparece una defensa de la actividad económica a un nivel comunitario y local desde posturas ecologistas.

Percepción global o realidad global

Otra postura crítica con la concepción de la globalización que describe el neoliberalismo está basada en que la globalidad es algo más que el sistema capitalista mundial, la diferencia que surge con etapas anteriores es la autopercepción generalizada de la interrelación cultural entre las comunidades, la translocalización de trabajo y capital, el peligro económico mundial...

Se define globalización como ausencia del estado mundial, surgido de la pérdida del control de la información y la fiscalidad por los estados nación, sin que sea éste tomado por un estado supranacional.

Se critica el proceso de institucionalización del mercado mundial a través de organismos internacionales antidemocráticos, (FMI, BM, OMC, G7, ERT...).

 

Idea perjudicial del progreso

Desde multitud de ámbitos se critica esta concepción del progreso basado en el crecimiento económico materialista, dentro de un marco de primacía del mercado como regulador de los esfuerzos humanos. Basar la capacidad de decisión de los habitantes del planeta en su capacidad adquisitiva dentro de un mundo mercantil termina con el ser humano social. Todas las comunidades, consideradas como un mero conjunto de individuos, deben acoger este modelo económico-social aunque su representatividad se reduzca a la nada por no tener valor a nivel de mercado. La exclusión se formaliza como uno de los principales resultados de este modelo globalizador.

Diversidad cultural

El proceso globalizador profundiza en la minusvaloración de los valores culturales y sociales de las distintas comunidades del planeta. Los estados-nación generaban un proceso de homogeneización cultural y reprimían en muchos casos la diversidad de las diferentes comunidades, pero el nuevo modelo destruye la diversidad desde la base, eliminando el espacio geopolítico donde perviven las identidades culturales.

Problema medioambiental

A nadie se le escapa los devastadores efectos medioambientales de los modelos económicos y sociales imperantes en la actualidad.

Desde la ideología dominante en el orden económico vigente se lanzan una serie de soluciones contradictorias respecto a este problema: la inversión medioambiental genera empleo y puede revitalizar la economía, la defensa medioambiental reduce las tasas de crecimiento económico, la solución para el problema ecológico es la internalización de los costes medioambientales, no se debe restringir el comercio internacional en ningún modo, el propio mercado toma las medidas para la superación de la crisis de sostenibilidad ecológica, pequeñas pero eficaces medidas reguladoras serían suficientes...

En la práctica los problemas medioambientales crecen con mayor rapidez que la expansión de los principios neoliberales. Los intereses comerciales han sacrificado formas de vida y medio ambiente de las zonas explotadas para la obtención de materias primas, transformación y comercialización de mercancías, y desecho de residuos.

La globalización económica da el carácter de recursos para la economía mundial al conjunto de pueblos, sus culturas y su entorno natural.

Un frente de discusión lo compone el debate sobre los costes del gasto energético y la explosión de la movilidad motorizada sobre el medio ambiente.

¿Cómo internalizará el Mercado los costes medioambientales si esto supone el cambio del sistema económico, el drástico recorte del comercio y la redefinición de las formas de vida "óptimas" en el sentido social y contrarias a la acumulación capitalista?.

Surge la contradicción de un modelo neoliberal que emerge como solución única a todos los problemas y la multiplicación de los dramas sociales y ecológicos a causa de sus propuestas prácticas. Esta crítica incorpora una concepción de la globlalidad radicalmente distinta y marca líneas de acción tendentes a revalorizar los principios comunitarios, el enriquecimiento cultural de la existencia humana, un ataque a la unidimensión economicista y a la relocalización en un marco ambiental concreto de una existencia humana sostenible.

 

El Consejo de Administración de la Tierra podría declarar su bancarrota

Imagina una empresa que año tras año reparte grandes beneficios entre sus accionistas. Éstos están encantados de saberse propietarios de tal fuente de abundancia. Aunque algunos, una minoría, critican la falta de transparencia de la dirección, la mayoría reciben sus dividendos anuales sin hacer preguntas. Sin embargo, un año los dividendos bajan a la mitad de lo esperado. Se descubre entonces que la empresa tiene una actividad productiva muy deficiente. Apenas produce y apenas vende. Entonces, ¿de dónde sale el dinero que los accionistas reciben cada año?

Intrigados por el misterio, un grupo de accionistas preguntan al Consejo de Administración de la empresa. Pero éste no responde más que con evasivas, y así, la única solución que les queda es poner en marcha una investigación. Al cabo de unos meses, los investigadores presentan su informe: la empresa, que cada año reparte millones de euros entre sus propietarios, obtiene ese dinero de la venta no de su producción, sino de su propia maquinaria, instalaciones y edificios.

En otras palabras, para repartir esos beneficios, los gestores de la empresa han hipotecado completamente el futuro de la misma. Los accionistas comprenden que se han equivocado al confiar ciegamente en los gestores. Más aún cuando se enteran de que, mientras tanto, durante años la empresa ha pedido préstamos que tiene que devolver. Los accionistas, que durante años recibieron grandes sumas de dinero sin hacer nada, ahora ven reducido el valor de sus acciones a 0, y el Estado les obliga además a responsabilizarse, a cargo de los beneficios obtenidos anteriormente, del pago a los acreedores.

Toda esta historia es una fantasía. En el mundo real, el Estado no obliga a los propietarios de las empresas a responsabilizarse de las mismas. Las empresas se comportan así como entes irresponsables a muchos niveles.

Pero imagina que la historia fuera cierta. En realidad, lo es, como metáfora. La Tierra es esa empresa. Nuestro planeta está en manos de gestores que año tras año dilapidan su patrimonio, acumulado durantes millones de años, y a eso lo llaman crecimiento económico.

La extracción de petróleo y materias primas no renovables no es producción, es el consumo de algo que teníamos, y que poco a poco se va agotando. Las generaciones venideras no podrán contar con la abundancia del subsuelo, ya que en unas pocas dácadas hemos consumido lo que la Naturaleza tardó millones de años en formar.

Además, les dejamos una deuda tremenda, en forma de emisiones de CO2 en la atmósfera y de residuos nucleares altamente contaminantes, por poner sólo dos ejemplos. Y por si fuera poco, hemos generado una extinción masiva de especies, como no sucedía desde los tiempos en que se extinguieron los dinosaurios.

En suma, la gestión de la empresa es actualmente disparatada. Se está derrochando el patrimonio, pero los libros contables tan sólo cuentan los ingresos. Medidas como la del Producto Interior Bruto falsean la realidad económica hasta extremos difíciles de imaginar.

La ideología capitalista afirma que el mejor juez de la gestión de una empresa es el mercado. Pero paradójicamente, si la Tierra, gestionada como está de forma capitalista, fuese una empresa, no podría sobrevivir en el mercado.

 

fenix