ORACIÓN  DE RECONOCIMIENTO Y SUPLICA

 

 

SEÑOR  PADRE  ETERNO

 

 

Reconociendo mis debilidades y flaquezas, mi vanidad  y materialismo, y con  el firme

Propósito de enmendar mis errores te suplico Señor, perdones mis pecados y escuches mi oración

 

 

 

No son los rezos faltos de sinceridad

lo que agrada a Dios

ni  las plegarias  y ofrendas vanas,

ni las celebraciones llenas de fausto

y grandiosidad,

porque obras son amores.

y no solo las buenas intenciones.

 

Lavad vuestras culpas,

reparad el daño,

purificaos y dejad de hacer el mal,

practicad el bien y

haced bandera de la Justicia.

 

Socorred al huérfano, ayudad al pobre y,

 al necesitado, a la viuda y al anciano.

No consintáis los abusos,  las injusticias,

el daño, ni el mal y, sobre todo

no os esclavicéis del deseo material,

que es efímero, pasajero, nada.

 

Amad las premisas de la virtud,

que os darán alegría sana y duradera

por encima de tanta bagatela

y vanidad humana

 amen 

 

Recordad siempre en  vuestros actos, que el primer deber del ser humano es:

evitar  el sufrimiento el daño  y el mal

 

 

esta oración  ha surgido al amparo de las nuevas filosofías acorde con los tiempos y en consonancia con la teología de la liberación